Mensaje del Presidente de la República de Tatarstan el Sr. Mintimer Shaimiev
 Es un placer saludar a los participantes del 9º Congreso mundial de la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial y a los invitados de la capital de la República de Tatarstan especialmente interesados en la preservación de los monumentos históricos y culturales.
Es un gran honor para nosotros, los ciudadanos de Tatarstan y de su capital, Kazan, que es la sede de una de las siete secretarías regionales desde hace varios años y cuyos resultados han sido excelentes, actuar como ciudad anfitriona de este importante foro internacional, que se tendrá por primera vez en el territorio de la región de Euroasia.
El hecho de preservar y de mantener este patrimonio cultural único para los descendientes y presentarlo al mundo entero, constituye un trabajo noble e importante que necesita mucha paciencia, entusiasmo y una buena percepción de su importancia social. Nuestra república goza de una experiencia positiva dentro del área de la preservación y la investigación de los monumentos históricos. Quisiera que los invitados de Tatarstan tengan la posibilidad de familiarizarse con el trabajo de los expertos de la República, en lo que concierne a la preservación y al desarrollo armonioso y eficaz de las ciudades y de los objetos históricos, así como también la posibilidad de constatar los resultados admirables de sus actividades y especialmente, en lo que es nuestro orgullo, la joya de la antigua capital: el Kremlin de Kazan, que forma parte de la Lista del patrimonio mundial de la UNESCO. Hoy en día, es particularmente urgente utilizar de manera eficaz los monumentos históricos y culturales únicos y considerarlos como una ventaja real para el desarrollo de las nuevas esferas de la industria turística y una fuente de ingresos para el desarrollo económico durable de las regiones y de las municipalidades. Espero de todo corazón que los participantes en este Congreso aprovecharán la ocasión de un trabajo productivo y de un intercambio fructuoso de ideas y tendrán éxito en la noble misión de la preservación de los patrimonios históricos y culturales más valiosos de la humanidad.
Estoy convencido que, si unimos nuestros esfuerzos en esta orientación estratégica, actuaremos con el interés y por el bienestar de las futuras generaciones, aseguraremos el desarrollo económico a nuestros sucesores y contribuiremos en el mantenimiento de un diálogo constructivo entre las culturas y las civilizaciones, lo que constituye un factor importante para el desarrollo durable de la comunidad internacional.
|